Se prepara la reforma de la ley de Enjuiciamiento Criminal, que a primera vista parece una adecuación más o menos suave de modelos anglosajones.
Parece, también en un primer acercamiento que se cuidan y suavizan las formas; el imputado pasará a ser “investigado” por ejemplo, y se endurecen los rigores.
Pero existen varias dudas:
Si el papel en la investigación lo asumen los fiscales, ¿los actuales jueces de instrucción dónde van? ¿se transforman en fiscales?
Si no se cambian los medios tanto judiciales y sobre todo penitenciarios (recordemos que con nuestra actual ley rituaria penal, tenemos una cantidad muy superior de penados que la media europea) ¿cómo se pretende llevar a cabo una reforma exitosa?
